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La instalación de procesos democráticos en las naciones de América Latina, dejando atrás las sanguinarias dictaduras militares, abriendo procesos de desarrollos económicos con justicia social, han potenciado la posibilidad de conseguir una integración económica y política.
El secretario general de la OEA, José Miguel Insulza, pidió repetidamente a la organización de 34 países que considerara la posibilidad de levantar la suspensión de Cuba, que se remonta al año 1962, en su Asamblea General del 2 de junio próximo, en Honduras, y permitir que los países miembros decidan luego si quieren readmitir a la isla en la institución.
Muchas cosas cambiaron desde ese año.
En una entrevista reciente, Insulza me dijo que la resolución de la OEA de suspender a Cuba es obsoleta, porque se basó en los vínculos anteriores de ese país con el ex bloque soviético -hoy desaparecido.
A la ya mencionada, eliminación de dictaduras latinoamericanas, debemos agregar la, por ahora, intención del nuevo presidente norteamericano, Barak Obama, de reestablecer las relaciones con Cuba.
Quizá ha llegado la hora de que, desde América Latina, se piense sinceramente, si la formación de un bloque continental no es un paso fundamental para una unión mundial que avanza cada día y más aún a partir de esta crisis que se vive.
Decía Perón en 1974, "Vivimos tiempos tumultuoso y excitantes. Lo que antes apareciera como simple hipótesis y, generalmente, como teoría negada o discutida, es hoy una realidad universal que está determinando el curso de la historia". Para agregar, "La hora de los localismos cede lugar a la necesidad del continentalismo y de marchar hacia la unidad planetaria".
No hace falta recordar todo lo que vivimos y sufrimos, tanto en nuestro país como en los restantes hermanos latinoamericanos, desde aquella época en que hablara Perón, producto de la ingerencia del imperialismo norteamericano en la región.
Introducía el ex-presidente argentino una condición para esa integración, "Los países han de unirse progresivamente sobre la base de la vecindad geográfica y sin imperialismos locales y pequeños. Esa es la concepción de la Argentina para Latinoamérica: justa, abierta, generosa y sobre toda las cosas, sincera".
No estaban, por entonces, los datos de hoy. Desaparición del bloque soviético, ampliación de la Unión Europea, desarrollo del bloque asiático, crecimiento de China e India, irrupción del mundo musulmán.
Lo que si estaba y aparecía como prioritario para Perón, que lo expresaba con éstas palabras, "Es un verdadero milagro el que podamos dialogar y discrepar entre nosotros, pensar de diferente manera y estimar como válidos diferentes soluciones, habiendo llegado a la conclusión de que por encima de los desencuentros, nos pertenece por igual la suerte de la Patria...".
Aparece como condición básica para relacionarse e integrarse, el que una Nación tenga en claro hacia donde va y como supera las lógicas diferencia de opiniones pero en pos de un objetivo central: construir una sociedad justa.
Removido el aislamiento de la hermana Cuba, resta a los latinoamericanos decidir la relación con Estados Unidos y el papel que jugará en el concierto mundial la misma. Si será una alianza comercial, si se avanzará en una integración continental o si dejará que cada país resuelva unilateralmente su relación con el gigante del norte.
El itinerario es inexorable y debemos prepararnos para recorrerlo.
Sin miedos, pues poseemos la capacidad para desarrollar un nacionalismo cultural como manera de fortificar el ser nacional y preservarlo en las etapas que de avecinan.
Hoy más que nunca, el concepto de Tercer Mundo toma vigencia, ante la desaparición del comunismo soviético y la tremenda crisis del sistema capitalista.
Retornando a Perón habla: "Construir al mundo en su conjunto exige liberarse de dominadores particulares. Es ésa, pues la esencia conceptual de nuestra Tercera Posición, que tendrá que ser plasmada en un Tercer Mundo, más allá de fronteras odió lógicas".
Finalizaba. "La pertinacia en levantar fronteras ideológicas no hace sino demorar el proceso y aumentar el costo de construcción de la sociedad mundial".
|| Fuente: (imass)
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